NO HUBO APENAS MAR EN EL DESNUDO ABIERTO DE TUS OJOS se ha alzado por unanimidad de un jurado, compuesto por Balbina Prior, Antonio Varo Baena y yo misma, Soledad Zurera, actuando como Secretaria Elena Cobos Ruiz, con el VIII Premio Internacional de poesía para mujeres LEONOR DE CÓRDOBA. Al mismo han concurrido poemarios de España, Argentina, Portugal, Italia, EEUU, México, Miami y Colombia. Abierta la plica, la ganadora resultó ser Marián Raméntol Serratosa, nacida y residente en Monistrol de Montserrat, Barcelona, ciudad en la que nació en 1966. La autora, cuenta por otra parte con una larga trayectoria literaria: Miembro del grupo poético Caie; Directora de la revista La Naúsea y colaboradora de ediciones Atenas. Es primer premio del III certamen de poesía Villa Ingenio 2008; premio nacional de poesía Antero Jiménez 2006; accésit al premio de poemas cortos de Callosa de Sarriá y primer premio de los juegos florales San Jordi de Monistrol de Montserrat. Asimismo, ha sido finalista de los certámenes León Felipe y Ángel Miguel Pozanco. En la nota de presa aparecida en el diario Córdoba, redactada por el jurado, se decía: “La obra se premia por la originalidad de las imágenes, los títulos de los poemas y por las metáforas nihilistas y técnicas poéticas propias de las vanguardias, de manera especial del Surrealismo. Las imágenes le surgen de todas partes: De los libros y las lecturas de la que es deudora y le llegan a invadir las ingles y el sexo.” El poemario que nos ocupa: NO HUBO APENAS MAR EN EL DESNUDO ABIERTO DE TUS OJOS, se presenta como un todo unitario de 18 poemas, siendo el penúltimo el que da título al texto. Toda obra es siempre un salto en el vacío, una aventura existencial e intelectual, fruto de una estética de la creatividad. Y por la misma razón, también todo escritor es deudor de sus herencias literarias y sus lecturas. Surrealismo y Existencialismo se hacen patentes en el poemario, escrito en verso libre. Sara de Ibáñez, la poeta uruguaya, afirma que la poesía es un ejercicio de misterio. La autora va construyendo una historia con una serie de materiales, provenientes de su entorno, la cultura y la sociedad en la que vive, marcadas por las guerras y el Holocausto. Es, por otra parte, el relato del subconsciente de una mujer, que acaba de perder a su madre, inmersa en la vorágine de una ciudad, por la cual se va a ver devorada. De esta forma la poeta va trazando el mapa de sus vivencias, sus geografías y sus paisajes interiores, que son los poemas. “Este es mi paisaje,/los poemas que querían ser bucaneros, nos dice. Pero las cosas no son tan simples y va a marcar distancias. Desde el principio deja bien claro que la que escribe es un “alter ego”. Que actúa desde la otredad y la acaba envolviendo en sus mareas de libros y versos. LA QUE ESCRIBE DEBAJO DE MI, se llama el texto que inicia la obra y va a terminar condicionando todo su contenido temático. Así, el tema de la madre muerta recorre el poemario y está presente en los propios títulos de los poemas: EL LUTO DE ESE PIANO QUE ME OBSERVA, TRAS EL RÉQUIEM DE LAS HORAS RECIEN NACIDAS. Es muy frecuente la antítesis. Heidegger dijo que el hombre es un ser para la muerte. Es una poesía que elude, no que alude. El ser humano es un naufrago y un exiliado. “Ningún lugar es nuestro, aunque yazcamos como algo definitivo”. Concibe el poema como un ser demoníaco, capaz de crear mundos de la consciencia inexplorados. “Mis libros lloran por debajo de las ingles, se emborrachan de noche y azufre.” También en SOBRE LOS ANGELES nos encontramos con cielos de azufre y mares de vinagres. El silencio no es suyo, nada le pertenece. Ante tanto desastre, se impone la salvación, pero a través de la “cerámica del llanto.” Se refiere a las lágrimas como “respuestas liquidas”, en una sociedad donde no existe la cultura de la muerte. Aparece el tema de la denuncia social y el Holocausto: EL HEDOR DE AUSCHWITZ QUE DUERME BAJO LA CAMA, titula a uno de los poemas. Lo que en Lorca es Nueva Cork, aquí es Auschiwtz; es el Surrealismo trasvasado a la época moderna muchos años después: las imágines han cambiado, porque la autora no responde al crac de la bolsa del 29, sino a otra época; pero la construcción del poema y su valoración siguen siendo las mismas. La obra es deudora de Poeta en N. Cork y Sobre Los Angeles. La presencia de Lorca es evidente, incluso en las construcciones sintácticas. Y como en Lorca los niños son de “Luna” y la luna significa la muerte. Y lo mismo ocurre con Alberti. Así en “los ángeles muertos” leemos: “Porque yo los he visto En esos escombros momentáneos que aparecen en las neblinas.” Y en Raméntol: “Yo los he visto encabronados/ en la última palabra que surge de la espuma”. A través de esta constante repetición –qué axial- se construye el texto. El sexo es doloroso, soporta el semen y prostituye el alba, idea recurrente que se repite en el último poema. Hallamos la presencia del cine, temática que llegó a la poesía española con las vanguardias. “En los abordajes del celuloide crecen parches en las nubes”; y más adelante hace referencia a la historia del celofán, o a una antigua película de espionaje; un corazón de celuloide o 20.000 leguas de viaje submarino en el escote. Igualmente habla de la música. La escritura es concepto de salvación. “Desahuciado el poema/el verso sabe cómo detenerme”. Pero el verso es “prescindible.” Todo es un ejercicio constante sobre la funcionalidad y la utilidad que para ella tiene la poesía. Encontramos términos médicos. “Anatomía de la soledad”, hemorragia de la lluvia”, “arteria para crucificar la tarde”. Vendajes. Jeringuillas, relacionados con el campo semántica de la muerte: cementerios, duelos, sepultureros, cadáveres, fosas, etc. Cuando se refiere al amor, hable de besos decapitados, como también hay poemas “tuertos”. El asíndeton, las antitesis, las personificaciones, las imágenes, las metáforas muy visuales y a veces táctiles, son recursos constantes. Hemos citado a Sastre como escritor subyacente en el libro. El hombre es un exiliado desde los ángeles malos arrojados del paraíso, de Alberti. La realidad es la nevera vacía y los platos por fregar. El amor es otro desencanto. El tiempo “colgado de los visillos” nos avoca a la muerte. El poema es dolor. La belleza produce dolor: “me ahoga la belleza del desnudo”, afirma. Lo que no explica la literatura, lo explican las corrientes existencialistas de principios de siglo. Es un poemario muy culto, sin apenas datos autobiográficos, o muchos, porque la autora se encarga de marcar las distancias. Sabemos cuál fue el detonante de Poeta en Nueva Cork: El crac del 29. Y también de “Sobre Los Ángeles” el abandono a Alberti por parte de la actriz Maruja Mayo- El del poemario: NO HUBO APENAS MAR EN EL DESNUDO ABIERTO DE TUS OJOS, la madre muerta, unido al desgaste que implica la existencia humana, el mismo hecho de vivir, o el dolor que supone el acto de escribir en aras de la estética de la belleza, concebida como elemento heridor. Hemos hablado de la poesía como un ejercicio de misterio. En resumen: libro muy bien construido, de carácter épico-narrativo y riquísimo vocabulario. Original, tanto en el propio título, como en el de los poemas, de epígrafes muy largos, algo que ocurre en la obra de Alberti: YO ERA UN TONTO Y LO QUE HE VISTO ME HA HECHO DOS TONTOS. La existencia humana está concebida a igual que un naufragio. No hay citas: sólo una alusión al poema “el ángel de Barral”, uno de los poetas del Cincuenta. Y unos versos, no accidentales, de Eduardo Moga, justo en ese poema que da título a la obra. El libro termina con estos versos: “Hoy vuelvo a ajusticiar el pulso levantando las cajas que se me han caído de las manos sólo para dejarlas sobre la mesa muda de cualquier día pacífico” Desde aquí nuestra felicitación a la autora por el premio VIII Leonor de Córdoba. Y por su libro que viene a engrandecer y a sumarse ala colección ANDRÓMANA un año mas, en esta andadora de la poesía.
SOLEDAD ZURERA.