Jacobo Fijman: El Ángel de la Locura
noviembre 1, 2011 en PORTADA
Jacobo Fijman: el ángel de la locura por Marión Berguenfeld
Jacobo Fijman nació en Moldova en 1898 y llegó a la Argentina siendo apenas un niño. Formó parte de la vanguardia literaria del grupo Martín Fierro y estuvo vinculado con Jorge Luis Borges y Oliverio Girondo. Bohemio, vagabundo, desarraigado, seguramente afectado por los ecos de la guerra, este judío errante desarrolló varios oficios irregulares. En 1921, simplemente por su extraño aspecto fue detenido, torturado por la policía y enviado a la cárcel. A partir de ese momento comenzó a padecer crisis mentales y fue internado sucesivamente en varios neuropsiquiátricos hasta el día de su muerte, en 1970.
Jacobo Fijman fue un poeta superior, excepcional, y la paradoja de su vida consiste en la extrema lucidez que expresa su locura.
Para el poeta, su psicosis fue el camino que le permitió sustraerse del mundo y de los aspectos más exteriores de sí mismo, tal como define con sus propias palabras: ”Demencia: el camino más alto y más desierto”
En la obra poética de Fijman hay tres grandes libros: Molino rojo, Hecho de estampas y Estrella de la mañana; publicados en 1926, 1929 y 1931 respectivamente.
A esos libros, un amigo y biógrafo de Fijman los ha comparado con las tres instancias del camino espiritual según la tradición cristiana contemplativa: la vía purgativa, la vía iluminativa y la vía unitiva. De acuerdo a ese esquema de lectura los tres libros se corresponden uno al otro, pero es el tercero, Estrella de la mañana, el que corona la obra.
Ahora bien, después de Estrella de la mañana Fijman siguió escribiendo durante muchos años. Y de los poemas posteriores a los libros principales se destaca particularmente uno titulado Letanía del agua perfecta. Rescatado del olvido por Alberto Arias, este canto es tal vez su obra cumbre y por eso fue el que elegimos para publicar en esta ocasión, para que su música majestuosa siga vibrando.
Marion Berguenfeld








